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Más sobre el piropo y el acoso sexual callejero…

20 Nov

En muchas ocasiones en este blog hemos hablado del piropo como forma de acoso sexual callejero, definiéndolo como:

Se trata de una forma de acoso sexual que se da es espacios públicos. Abarca desde  comentarios como “Te cojo toda, mamita”, a manoseos, persecuciones o agresiones  físicas. Algunas personas consideran que expresiones como “Hola linda” u “Hola  hermosa” no son ofensivas. Sin embargo, otras sí. Otras pueden sentirse intimidadas,  invadidas, o simplemente muy incómodas. Hay que tener en cuenta que, casi a diario,  un gran número de mujeres toleran tanto comentarios fuera de lugar como agresiones  verbales en espacios públicos. La cifra de mujeres que son atacadas sexualmente  antes de los 18 llega a un 25%. 

Desde mi experiencia personal debo decir que se ha convertido en algo insoportable, día a día me siento privada de mi libertad de caminar por la calle sin sentir de repente la mirada inspectora de algún hombre, que tan pronto paso de largo me grita o dice cosas, se va detrás de mi, me sigue con la mirada o no me deja pasar hasta que le preste algún tipo de atención. Lo más curioso de todo es que la mayoría de estos hombres no realizan el acoso de frente, pues esperan a que ya te vayas a bajar del bus o a que pases adelante cuando vas caminando y lo dicen entre dientes con un tono pervertido que te hace sentir desnuda. Últimamente muy equivoca e inconscientemente hasta he llegado a pensar mi vestuario para evitar esto y cargo en mi bolso una piedra por si debo defenderme utilizando la violencia y he llegado a hacerme muchas preguntas: ¿Por qué he de cambiar mi forma de vestir por algo que no es mi culpa? ¿Entonces de quién es la culpa? ¿de los hombres que gritan piropos? ¿de las mujeres que se arreglan y maquillan para verse bellas? ¿la solución es que las mujeres tomemos clases de defensa personal ó que como yo carguemos piedras en nuestros bolsos? Y me di cuenta de que todos y todas formamos parte del problema: Mi mamá cuando me dijo: “Es mejor que le digan a uno cosas, a que no le digan nada” o los dichos y refranes populares como “el hombre propone y la mujer dispone” ó “Los hombres son como picaflores porque las mujeres somos hermosas flores” “A la mujer y a el papel por detras has de ver” “A la mujer bigotuda, de lejos se la saluda”, según los cuales el autoestima de la mujer debe depender de la calificación de los hombres y las mujeres somos agentes pasivos con una especie de obligatoriedad de poseer belleza. Acompañado de esto, se habla en realidad de un concepto de belleza asociado a la juventud y a una estética específica (maquillaje y ropa determinado ó la pertenencia a un grupo étnico o a una nacionalidad específica).

Ahora bien, lo aquí comentado no significa que se deban erradicar las palabras bonitas que halagan a las mujeres u hombres, sino que se deben poner límites a las formas de violencia sutiles que coartan la libertad de ocupar un espacio público sin sentirse atacado.

Hoy en día existen muchas iniciativas a nivel gubernamental e internacional que buscan garantizar espacios más seguros para las mujeres, algunas de ellas se pueden ver en el proyecto Ciudades seguras para las mujeres que busca empoderar a las mujeres como ciudadanas con derechos en ciudades como Bogotá (Colombia), Buenos Aires (Argentina), Santiago (Chile), Cusco (Perú), entre otras.  Un ejemplo de la imagen de la mujer que se tiene en las ciudades está dado por un experimento realizado por la  Red Mujer y Hábitat de América Latina que consistía en ubicar diferentes estatuas con forma de mujer o muñecas de metal en diferentes zonas de la ciudad para identificar las reacciones y el trato dado por las personas a éstas. El experimento sorprende pues muchas de estas estatuas fueron robadas, dañadas, se les escribían palabras o dibujos obscenos, dejando ver que dentro del imaginario colectivo las mujeres pueden ser acosadas y vulneradas sin restricción alguna. En el siguiente video se pueden observar apartes de este experimento:

Otro ejemplo de las estrategias estatales contra el acoso callejero se puede ver con campañas publicitarias que invierten los roles de género, generando una nueva perspectiva y sensibilización del acoso con cuestionamientos dirigidos  a los hombres tales como: ¿y si la sociedad fuera hembrista? ¿y si fueras tú el acosado? ¿y si es tu esposa, novia, hermana o madre la acosada como te sentirías?. Un ejemplo de esta campaña se puede ver en el siguiente video:

 

Aún hay mucho trabajo por hacer por ganar espacios públicos libres de acoso y plenos en seguridad y derechos para las mujeres. Lo más difícil de combatir es la validación social dada al piropo como algo obligatorio que debe hacer un hombre y recibir una mujer para cumplir con los roles de género establecidos por la organización cultural y social. Esta validación social es la que nos hace a todos y todas participes del acoso y es la que me llevó a echarme la culpa por vestir de una forma u otra, o a buscar desesperadamente la violencia como respuesta . La solución a todo esto parece estar en un cambio social apoyado por las políticas públicas y por el empoderamiento de las mujeres que le permitan enfrentarse de la mejor manera a un acosador (Evitando la violencia y mostrándose fuerte y segura). El debate está abierto y la lucha sigue en pie.

Espero que puedan compartirme sus opiniones y experiencias sobre este tema y que esta publicación permita ampliar perspectivas sobre esta situación.

Para mayor información sobre el acoso callejero se recomienda visitar el siguiente link:

¿Piropo o acoso sexual callejero?

¿Son nuestras ciudades seguras para las mujeres?

Hasta pronto

Amarga

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Recomendación: Las mujeres de verdad tienen curvas (2002)

1 Jun

Esta vez, nos gustaría recomendar una película que nos ha hecho reflexionar mucho acerca de la imposición de un “deber ser mujer”, los estereotipos de género, los modelos imperantes de belleza y de lo complejo de las identidades, en continua construcción.

También, nos encanta el recomendar una película en donde la protagonista es una mujer fuerte, segura y con muchas ganas de realizarse personal y profesionalmente, a pesar de las grandes presiones de su madre que quiere que su hija la supla en sus labores de cuidado.

Las mujeres de verdad tienen curvas (2002) es una película de Estados Unidos de América dirigida por Patricia Cardoso cuyo guión fue escrito conjuntamente por Josefina López y George La Voo, basándose en la obra de teatro original de Josefina López.

Patricia Cardoso, de nacionalidad colombiana, es Licenciada en Arqueología y Antropología, tiene estudios en la Escuela de Cine de UCLA y Las mujeres de verdad tienen curvas, es su primera película.

Josefina López es poeta, cineasta y actriz, nació en México y radica en Estados Unidos de América desde los cinco años; fue su experiencia como migrante indocumentada que trabajó en un taller de costura en este país, la que la llevó a obtener la información para escribir la obra de teatro en la que se basa la película.

George La Voo, productor y guionista, estudió realización en la Universidad de Nueva York y compró los derechos de la obra de teatro.

El personaje principal de la película, Ana, una joven nacida en Estados Unidos de América y de descendencia mexicana –chicana- es representado por la actriz América Ferrera; y el papel de su madre Carmen, es representado por la actriz Lupe Ontiveros. Por su parte, la actriz América Ferrera es estadounidense de descendencia hondureña y la actriz Lupe Ontiveros nació en Texas y durante quince años luchó por la defensa de los derechos las mujeres.

En esta película, Patricia Cardoso realiza un instrumento de búsqueda de identidad como mujer latina en Estados Unidos a través de los ojos de una familia y una mujer que pertenecen a dos mundos: su identidad es fronteriza.

Este filme refleja el complejo proceso de construcción identitaria que vive su protagonista como mujer, chicana, con una situación económica no privilegiada y como una joven que no cumple con los estereotipos de belleza impuestos.

Con esta información previa, sin querer contarles mucho más, les dejamos el trailer de la película -sólo lo encontramos en inglés- y nos encantaría leer sus comentarios y reflexiones en torno a ella:

También la música de la película es muy buena!

Que la disfruten!

Libertad y amor!

LA SIEMPREVIVA

¿Para qué sirve la ropa?

18 Mar

El estilo de ropa que usamos nos marca la vida… Es parte de nuestro cuerpo, que es carne, sangre y cultura… Con la indumentaria decidimos qué tipo de imagen vamos a transmitir a los que nos ven: Sí, así es! No hay salida!! Mismo si eres una de las que no le gustan las etiquetas, ellas están ahí por todo tu cuerpo como si fueses un escaparate ambulante: pelo con un corte o otro, maquillaje o ausencia de, pendientes, piercings, todas las ropas (incluso las interiores), los zapatos, los bolsos, todo determina un lugar específico, un estilo, un grupo al que se quiere asociar a través de la imagen, un valor agregado que define un poco de lo que tu eres…

A mí me parece raro eso de que mi imagen determina lo que soy… Me acuerdo de una vez en la facultad, yo me ponía siempre tiras de tela en el pelo (como algunas otras chicas del curso de antropología) y un día en el centro académico de mi curso, un colega empieza a hablar que le gustaban las chicas que llevaban tiras en el pelo porque son más libres, bisexuales y les gusta intentar cosas nuevas… Yo me acuerdo que pensé: pero bueno, ¿ese chico está loco? piensa que puede determinar a mí forma de pensar, a mi orientación sexual por un trozo de tela que llevo en la cabeza?? E yo que era tan conservadora no le he contestado nada en el momento (a pesar del cabreo) y la conversación de etiquetas pasó… Hemos cambiado todos e yo ya no llevo tiras de tela en el cabello, y soy menos conservadora, por supuesto!

Pero sigue en mi cabeza la pregunta sobre si es verdad que llevamos quienes somos en nuestra apariencia y si se reproducen en la moda los marcadores de nuestros lugares en la sociedad… Mi sospecha es que sí, la moda reproduce estereotipos de los roles de los sujetos sociales y también habla sobre quién es la persona que la lleva.

¿Qué eso tiene que ver con las mujeres? Pues para mí todo que ver… A fin de cuentas cuál es la función de la ropa? Proteger del frío, proteger del calor, de condiciones extremas y esconder partes del cuerpo por pudor. Hay pudor en mujeres y hombres, y dependiendo de que es lo que se considera prohibido o que debe ser ocultado en una sociedad, las ropas cubren esa o aquella parte del cuerpo.

Pero a las mujeres nos toca un algo más…

La moda, como una elección asociada al gusto colectivo cuanto a como se debe poner una para se proteger del frío, del calor o ocultar partes pudendas, presenta una característica antidemocrática total, es decir, no somos nosotras las que definimos cuales son las ropas que van a estar disponibles en las tiendas y tenemos poca opción, por ejemplo, si las tiendas empiezan a vender ropas de primavera con minifaldas floridas mientras todavía hace un frío de 5 grados!!

Como visto en la película El Diablo viste de Prada, son las grandes marcas que determinan lo que visten las mujeres de clases altas y luego son copiadas o producen en larga escala para que las mujeres de clases más populares puedan vestirse de manera parecida…

Les pido calma a las que piensan que no se visten con las ropas copiadas o de colecciones de grandes marcas!!! Pues aunque no sigas un estilo preciso, lo que se encuentra en las tiendas por ahí tiene una historia, no es creado por las y los estilistas desde la nada! En general, las colecciones siguen una idea, y esa idea tiene que ver con algún aspecto de la cultura de algún grupo en que se ha fijado el diseñador o diseñadora…

Lo malo de la moda para nosotras es que, además de marcar la clase y el grupo social a que pertenecemos (limitando nuestros experiencias), también funciona como herramienta de control de nuestros cuerpos. Somos nosotras las que hemos llevado fajas, tacones, faldas que de tan ajustadas dañaban las costillas, pinturas, vestidos justos, minifaldas, luego tallas ideales de mujeres anoréxicas, voluptuosidad de tetas o ancas, pelo largo, pelo corto, pendientes grandes o pequeños, panties, más fajas, ligas, corselets, color del pelo, más fajas, tallas todavía menores, más tacones, ropas justas que no nos dejan respirar, más tallas 34… Y puedo seguir por días hablando sobre eso…

La verdad es que por más que se piense que tenemos una amplia variedad de estilos a nuestra disposición, las elecciones que hacemos están dentro de marcos culturales que, así como las discriminaciones de género, son construidos teniendo en cuenta no el conforto y la movilidad, pero, entre otras cosas, el sex-appeal y la necesidad de contemplación de nuestras supuestas bellezas uniformadas.

"por la noche, rayos infrarrojos se disparan
puedes confundirme con la puta más cara
mírame a la cara
si tienes huevos ahora dispara
no soy quien en tu contra declara
no me importa lo que hagas o si estas majara
las calles oscuras por igual nos desamparan
todas llevamos una cara sea del Bershka o del Zara"

Y da igual la ropa o la moda que te pongas, si eres mujer es mucho probable que te toque a ti estar en riesgo de algo, por serlo…

¡Os deseo zapatos sin tacones para salir por las calles sin dolores!

Leda das Dores

Pelo malo, rebelde, dominio, control…¡No lo creo!

11 Mar

A mi me encanta mi pelo crespo, hoy en día. Pero, si os cuento lo que fue mi infancia y cómo he deseado tenerlos lisos hasta casi mis 18 años, escribiría un libro lleno de historias sobre bullying escolar, negación de mis orígenes, baja autoestima, dependencia total de productos químicos que pueden quemar mi cuero cabelludo, y algunas cositas malas más. ¡Y la importancia del ritual cuando por primera vez mi madre me ha dejado alisarlos! A los 12 años, con el pelo a hacer por primera vez movimientos cuando movía la cabeza, yo me sentía fuerte y decidida, capaz de conquistar el mundo, porque tenía un pelo que se movía con el aire. Y así me fui a la escuela, por primera vez sintiéndome tranquila porque nadie tenía razón para tirar de mi pelo ni insultarme con las tonterías de la niñez (que a los que las escuchan no les parece tontería!). Al encontrar mis dos mejores amigas (las dos blancas, pero sus pelos se habían olvidado de esa noble herencia y para que nadie se dese cuenta de ese fallo en la genética y en la historia, los alisaban todos los días) me hicieron volver a mi lugar de poseedora de una anormalidad estética: mi pelo tenía un volumen fuera del normal para ellas y el primero comentario que hicieron fue que yo debería coger el pelo porque ya se podía ver la rebeldía. Eso me arrasó. Me cogí el cabello y nos fuimos a clase. Desde ese momento, pasé por varios peinados, cortes, alisados, relajados, y la rebeldía siempre ahí a me molestar, a acabar con mi paciencia. Y entonces leí un artículo de Bell Hooks que habla precisamente sobre cabellos de mujeres negras y su rebeldía, y sobre las imágenes que tenemos de que es belleza en nuestros cabellos. En una asociación con la historia del movimiento negro en EEUU, ella habla sobre como ese auto odio al cabello no procesado o el control y total obsesión con los alisados representan los lugares sociales que ocupamos en las esferas de la vida y contribuyen para que las generaciones siguientes se alimenten de los mismos padrones estéticos, del auto odio, del control excesivo sobre sus cuerpos y cabellos naturales. Hay dos documentales interesantes sobre ese aspecto tan importante en la vida de mujeres que comparten de la incomodidad al escuchar pelo bueno o pelo malo.

El primero es de un español, Miguel Parra, y habla sobre la fijación de mujeres dominicanas en tener el pelo liso, indicando que de alguna manera eso está relacionado con una construcción de una auto imagen que pasa por una publicidad que no ve a las mujeres negras de cabellos naturales como bellas y también por una historia muy fuerte de disociación de la imagen de las dominicanas en relación a las haitianas, que cómo menos mestizos poseen más visibles los rasgos de sus orígenes (Os acordáis de como Haití consiguió la Independencia, ¿verdad? Único país en independizarse por las manos de esclavos y esclavas).

 

 

El otro (está en inglés) es de un comediante estadunidense Chris Rock, que ha empezado el proyecto del documental porque su hija de tres años le había preguntado, después de un día supongo duro en la escuela, porque no tenía el pelo bueno.

 

¿Podéis imaginaros lo duro que puede ser tener que responder a eso? Y por más que le digas que no existe eso de bueno y malo cabello, si después la niña mira la tele y sólo encuentra a mujeres de pelo liso, blancas, delgadas y publicidad de productos para alisar, domar, dominar, controlar, ¿qué pasa? Bueno, yo lo sé. Son años hasta hallarse en el medio de cremas y productos y aceptar la belleza de un cabello con ganas de hacer lo que quiera, despertase con el pelo a los hombros un día y en otro a la orejas, porque se enreda cuando quiere y creer que eso es lo que le hace tan bonito… Y toda vez que me encuentro delante de una niña con el pelo rizado, que me mira raro al alto de la cabeza (generalmente sus madres llevan el pelo alisado), hago mi mejor pose porque pienso que puede que mi imagen se quede en su cabeza y me parece que eso ya es un buen comienzo.

¡Muchos rizos para vosotr@s!

Leda das Dores

Ah, y para las que queréis leer el texto tan inspirador de Bell Hooks:  http://www.criterios.es/pdf/hooksalisando.pdf

Las formas de la feminidad y las chicas bond

11 Mar

El cuerpo de las mujeres; sometido a modas, tendencias y opiniones. Se discuten las formas, proporciones, amplitudes e incluso texturas. Mujeres clasificadas para elegir una prenda de vestir: reloj de arena, diábolo o cilindro. Caderas anchas, cinturas de avispa, prominentes senos. Piel de melocotón o de naranja. Líneas rectas o curvas. Carne o huesos. Corporeidad disciplinada con dietas, ejercicio, implantes, operaciones y ortopedias.

El cuerpo del hombre se mantiene. Un hombre siempre es un hombre. Incluso las modas son más estables que las que atañen a las mujeres.

Las chicas Bond, como uno de los paradigmas de belleza de su tiempo, representan a la mujer ideal a lo largo unas cuantas décadas del siglo XX y XXI. James Bond, el hombre atemporal, siempre mantiene su estilo. Ellas cambian: rotundas y curvilíneas en los 60, delgadas y exóticas en los 70, voluptuosas y eróticas en los 80, discretas y elegantes en los 90…

Tendemos a pensar en el cuerpo, en lo fisiológico como permanente o difícilmente modificable. Sin embargo mirando las representaciones del cuerpo de la mujer durante los siglos y en diferentes culturas vemos que estos varían. La alimentación, tener o no hijos, las modas, las expectativas, la movilidad que se le permita, etc.

Muchas veces lo biológico es mucho más sencillo de cambiar que lo cultural, como demuestra el hecho de que el cuerpo de la mujer cambie de formas tan rápidamente, pero que el papel que se le asigna siga siendo el mismo.

Una muestra más, este reportaje de esta misma semana (09/03/2011) que publicaban en portada de uno de los portales más visitados del mundo. El tratamiento que dan a los pechos de las mujeres que nombran es bastante ilustrativo.

¡Hoy me siento bella!

11 Mar

¿Tú te sientes bella hoy? ¿Y ayer, como estabas? ¿Y mañana, como vas a estar?

¿Por qué eso puede cambiar tanto? ¿Y qué es la belleza? ¿Y qué significa la belleza para nosotras mujeres?

Ufff….Mogollón de preguntas, ¿verdad?

Os cuento que tengo días y días… A veces me siento una Afrodita, de tan guapa, y a veces sólo bonita, a veces simple, a veces nada, a veces con rabia por no tener la piel perfecta, el cuerpo perfecto, el pelo perfecto…

El rollo es que, en un primer momento, la mirada que me juzga y que me dice guapa, bonita, simple, o fea es la mía misma, pero para nada esa mirada de juzgado estético es solo mía. Y más, para mi mayor cabreo, ¡es de todos y todas que me miran, la construimos todas y todos juntos!

Al mirar la gente en la calle, cada una y cada uno puede identificar aquellas y aquellos que nos caen mejor… No que salgamos por ahí voluntariamente a etiquetar a la gente, los edificios, las calles, las ropas, los escaparates, y todo al nuestro alrededor en bonito y feo, es más un proceso involuntario por lo cual construimos algo como agradable por la experiencia que tenemos cuando percibimos la cosa o la persona!

Pero, como todo en la vida, hay medidas y pesos distintos para sujetos y sujetas distintas. Las alteraciones estéticas corporales con simbología ritualística y funciones definidas existen desde hace mucho; la moda también existe desde hace mucho, viene actuando como marcador manifiesto de los lugares sociales que una y otro ocupan. ¿Es la belleza una construcción de la opresión machista? Sin duda, no son los hombres los que llevan los tacones… Ni las minifaldas en el frío. Ni las ropas justas que no dejan respirar. Tampoco son la mayoría en las mesas de cirugías estéticas. Ni los que se ponen productos químicos en el pelo para que se quede de una manera u otra. Ni los que  pierden años de vida al echarse parabenes en la piel para parecer más jóvenes o más suaves. Ni los que pierden el empleo en la tele por no parecieren tan jóvenes. Ni los que llevan piropos por las calles. Ni los que llevan en sus cuerpos las marcas más expresivas de una cultura o sociedad, sea del culto a la juventud (ver frentes y labios con botox), sea del culto a la delgadez (ver anorexia, bulimia, top models), sea del culto a una nacionalidad, (googlear brazilian), sea de lo que sea.

Una cosa es cierta en todo ese lío, los padrones de belleza son cambiantes, pero tardan muchísimo en cambiar… ¡Así como todos los valores y sentimientos en nuestras sociedades occidentales mediatizadas! Pero que tarden mucho, no quiere decir que no les cuestionaremos, y si es del cuerpo que emanan los significados de nuestra existencia individual y colectiva, nos vendría bien contestar el dominio del dolor y de la opresión en el mundo de la belleza, o por lo menos nombrarlo y adoptar conscientemente una postura de bellezas menos efímeras y más diversas.

¡Os deseo muchas bellezas!

Leda das Dores

Dando la vuelta

10 Mar

La publicidad a veces se alía con la causa. En este caso, ha sido una agencia publicitaria quién ha transformado en reivindicación este video que representa algunos de los estereotipos más casposos y sexistas sobre cómo debe ser una mujer atractiva y sobre qué cosas le gustan a los hombres (mujeres y bricolaje, iqué original!).

El resultado es esta campaña lanzada en Bélgica para visibilizar las desigualdades de sueldos entre mujeres y hombres. El resultado es sorprendente, irónico y divertido. Y hasta la canción mejora.  iAsí es el feminismo! Mejor verlo:

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