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¿Y las mujeres del Panafricanismo?

1 Jun

Hola a tod@s,

¿Cómo lo habéis pasado? Espero sólo escuchar (virtualmente) muy bien, ¡porque hay que ser positivas en esa vida!

Ayer estuve en una charla dada por un senegalés y por un español sobre el Panfricanismo. Hablaron sobre la historia del surgimiento y de las motivaciones para que se desarrollase. Para l@s curios@s, fue un movimiento iniciado en los 1900 que veía a l@s african@s y sus descendentes como un grupo que compartía un pasado histórico común, que en general estaba centrado en la sujeción a la esclavitud en África, en el comercio a través del Atlántico y en la experiencia del imperialismo europeo.  Se luchaba por los derechos de la población africana y afrodescendientes, en contra de la discriminación racial, adoptando siempre una postura antiimperialista, un discurso de retorno a África y el reconocimiento de las contribuciones de personas negras a las ciencias y a la cultura.

Hasta ahí, todo muy bien, muy bonito. Estrechamente relacionado con los movimientos de resistencia de distintas ideologías, fue y sigue siendo (aunque me parece que existen algunas controversias sobre su poder de actuación en la actualidad) un movimiento súper importante del punto de vista del reconocimiento de la contribución de la población negra al mundo moderno y también desde la perspectiva del análisis histórico de las relaciones de colonialidad y de decolonialidad.

Peroooooo…Faltaba algo en el discurso… Al hablar de los grandes nombres de la construcción teórica y de los padres(!!!) de las ideas que formaron las bases del movimiento, sólo se hablaba de hombres. E yo ahí me preguntando ¿dónde están las mujeres de esa historia? Se comentó algo de una historia muy lejana (casi mítica) de mujeres de una determinada etnia senegalesa que resistieron a la esclavitud de otro pueblo antes de la llegada del ejército francés. Incluso había una cierta preocupación con el lenguaje, siempre con un todos y todas aquí y allí, más allá del allí que aquí…

Una de las participantes (no yo, que para hablar en público soy como un ñandú, con la cabeza en un hueco de mudez), preguntó algo sobre las mujeres de esa historia. Yo, contenta, pensé: ¡Ahora es el momento! Pero ya podéis imaginaros que no, no fue el momento. Fue otro momento de contestación en plan fórmula-lista-para-cualquier-discurso-politicamente-correcto: hombres y mujeres deben caminar juntos hacia plenos derechos. Y las mujeres son muy importantes…

Y con eso me quedé. Con la duda sobre si las mujeres participaron o no de ese movimiento, si aportaron o no a unos de los guías de cambios importantes en el contexto africano.

Esa historia sin representaciones femeninas me sonaba un poco al contexto de tantas otras luchas sociales por igualdad de derechos de las cuales ahora ya se sabe que participaron y fueron protagonistas muchas mujeres. (Después de mucho esfuerzo, eso es cierto!).

Por eso me fui investigar virtualmente los nombres y caras de las mujeres que contribuyeron y siguen contribuyendo a la historia de esa lucha que tiene que ver y mucho con nuestro actual contexto. Y cual no es mi sorpresa al encontrar la historia de Amy Ashwood Garvey, cofundadora de la Asociación para la Mejora de los Negros, panfricanista que aplicaba una mirada feminista a su propia actuación en viajes alrededor del mundo y que decía que las mujeres negras del mundo deberían unirse en contra de la opresión y del colonialismo y que también deberían conocer su importancia en el mundo, especialmente en el pos-guerra. Contemporánea a Marcus Garvey y W.E. Du Bois, considerados padres del Panafricanismo(!!), es un importante nombre no sólo para el movimiento panafricanista, sino para los feminismos actuales en África y Diáspora.

Como ella también, Amy Jacques Garvey, importante liderazgo del movimiento antes y durante el encarcelamiento de Marcus Garvey.

Y tantas otras que estaban en todos lugares del movimiento: en actividades auxiliares relacionadas a la salud, como las Enfermeras de la Cruz Negra; pero también en lucha armada como en el Universal African Motor Corps, grupo de entrenamiento militar para mujeres; además de representar más de la mitad de las asociaciones a la Asociación para la Mejora de los Negros en algunas ciudades y de actuar como representantes en congresos y tener puestos dentro de las organizaciones (el más alto era el de lady president).

Y por los caminos que busqué fui encontrado más y más, y más y más me fui asegurando de que hay muchas cosas para leer sobre las mujeres negras en la historia de las resistencias y luchas en contra del colonialismo y del racismo.

Aunque ya sé que la historia siempre fue escrita por los hombres y para hombres y sobre hombres, me resultó sabroso escuchar sobre luchas de resistencia organizada y leer sobre la participación de tantas mujeres en movimientos por la emancipación y por los derechos que no las contadas por la historia oficial. Por eso soy grata, pero muchísimo grata!

¡Muchas gracias a tod@s!

Lêda das Dores

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Aviso da Lua que Menstrua – Elisa Lucinda

30 Mar

Elisa Lucinda es una poeta, periodista, actriz, cantante, brasileña y negra. Su poesía es una inspiración para mí… Está en portugués, pero vale la pena el esfuerzo!

Aviso de la Luna que Menstrúa es un poema que habla sobre cuerpos de mujeres y menstruación. Espero que os guste!

 

Aviso da Lua que Menstrua

Moço, cuidado com ela!
Há que se ter cautela com esta gente que menstrua…
Imagine uma cachoeira às avessas:
cada ato que faz, o corpo confessa.

Cuidado, moço
às vezes parece erva, parece hera
cuidado com essa gente que gera
essa gente que se metamorfoseia
metade legível, metade sereia

Barriga cresce, explode humanidades
e ainda volta pro lugar que é o mesmo lugar
mas é outro lugar, aí é que está:
cada palavra dita, antes de dizer, homem, reflita…

Sua boca maldita não sabe que cada palavra é ingrediente
que vai cair no mesmo planeta panela.

Cuidado com cada letra que manda pra ela!
Tá acostumada a viver por dentro,
transforma fato em elemento
a tudo refoga, ferve, frita
ainda sangra tudo no próximo mês.

Cuidado moço, quando cê pensa que escapou
é que chegou a sua vez!
Porque sou muito sua amiga
é que tô falando na “vera”
conheço cada uma, além de ser uma delas.

Você que saiu da fresta dela
delicada força quando voltar a ela.

Não vá sem ser convidado
ou sem os devidos cortejos…
Às vezes pela ponte de um beijo
já se alcança a “cidade secreta”
a Atlântida perdida.

Outras vezes várias metidas e mais se afasta dela.
Cuidado, moço, por você ter uma cobra entre as pernas
cai na condição de ser displicente
diante da própria serpente.

Ela é uma cobra de avental.

Não despreze a meditação doméstica.

É da poeira do cotidiano
que a mulher extrai filosofia
cozinhando, costurando
e você chega com a mão no bolso
julgando a arte do almoço: Eca!…

Você que não sabe onde está sua cueca?

Ah, meu cão desejado
tão preocupado em rosnar, ladrar e latir
então esquece de morder devagar
esquece de saber curtir, dividir.

E aí quando quer agredir
chama de vaca e galinha.

São duas dignas vizinhas do mundo daqui!

O que você tem pra falar de vaca?

O que você tem eu vou dizer e não se queixe:
VACA é sua mãe. De leite.

Vaca e galinha…
ora, não ofende. Enaltece, elogia:
comparando rainha com rainha
óvulo, ovo e leite
pensando que está agredindo
que tá falando palavrão imundo.

Tá, não, homem.

Tá citando o princípio do mundo!

¿Para qué sirve la ropa?

18 Mar

El estilo de ropa que usamos nos marca la vida… Es parte de nuestro cuerpo, que es carne, sangre y cultura… Con la indumentaria decidimos qué tipo de imagen vamos a transmitir a los que nos ven: Sí, así es! No hay salida!! Mismo si eres una de las que no le gustan las etiquetas, ellas están ahí por todo tu cuerpo como si fueses un escaparate ambulante: pelo con un corte o otro, maquillaje o ausencia de, pendientes, piercings, todas las ropas (incluso las interiores), los zapatos, los bolsos, todo determina un lugar específico, un estilo, un grupo al que se quiere asociar a través de la imagen, un valor agregado que define un poco de lo que tu eres…

A mí me parece raro eso de que mi imagen determina lo que soy… Me acuerdo de una vez en la facultad, yo me ponía siempre tiras de tela en el pelo (como algunas otras chicas del curso de antropología) y un día en el centro académico de mi curso, un colega empieza a hablar que le gustaban las chicas que llevaban tiras en el pelo porque son más libres, bisexuales y les gusta intentar cosas nuevas… Yo me acuerdo que pensé: pero bueno, ¿ese chico está loco? piensa que puede determinar a mí forma de pensar, a mi orientación sexual por un trozo de tela que llevo en la cabeza?? E yo que era tan conservadora no le he contestado nada en el momento (a pesar del cabreo) y la conversación de etiquetas pasó… Hemos cambiado todos e yo ya no llevo tiras de tela en el cabello, y soy menos conservadora, por supuesto!

Pero sigue en mi cabeza la pregunta sobre si es verdad que llevamos quienes somos en nuestra apariencia y si se reproducen en la moda los marcadores de nuestros lugares en la sociedad… Mi sospecha es que sí, la moda reproduce estereotipos de los roles de los sujetos sociales y también habla sobre quién es la persona que la lleva.

¿Qué eso tiene que ver con las mujeres? Pues para mí todo que ver… A fin de cuentas cuál es la función de la ropa? Proteger del frío, proteger del calor, de condiciones extremas y esconder partes del cuerpo por pudor. Hay pudor en mujeres y hombres, y dependiendo de que es lo que se considera prohibido o que debe ser ocultado en una sociedad, las ropas cubren esa o aquella parte del cuerpo.

Pero a las mujeres nos toca un algo más…

La moda, como una elección asociada al gusto colectivo cuanto a como se debe poner una para se proteger del frío, del calor o ocultar partes pudendas, presenta una característica antidemocrática total, es decir, no somos nosotras las que definimos cuales son las ropas que van a estar disponibles en las tiendas y tenemos poca opción, por ejemplo, si las tiendas empiezan a vender ropas de primavera con minifaldas floridas mientras todavía hace un frío de 5 grados!!

Como visto en la película El Diablo viste de Prada, son las grandes marcas que determinan lo que visten las mujeres de clases altas y luego son copiadas o producen en larga escala para que las mujeres de clases más populares puedan vestirse de manera parecida…

Les pido calma a las que piensan que no se visten con las ropas copiadas o de colecciones de grandes marcas!!! Pues aunque no sigas un estilo preciso, lo que se encuentra en las tiendas por ahí tiene una historia, no es creado por las y los estilistas desde la nada! En general, las colecciones siguen una idea, y esa idea tiene que ver con algún aspecto de la cultura de algún grupo en que se ha fijado el diseñador o diseñadora…

Lo malo de la moda para nosotras es que, además de marcar la clase y el grupo social a que pertenecemos (limitando nuestros experiencias), también funciona como herramienta de control de nuestros cuerpos. Somos nosotras las que hemos llevado fajas, tacones, faldas que de tan ajustadas dañaban las costillas, pinturas, vestidos justos, minifaldas, luego tallas ideales de mujeres anoréxicas, voluptuosidad de tetas o ancas, pelo largo, pelo corto, pendientes grandes o pequeños, panties, más fajas, ligas, corselets, color del pelo, más fajas, tallas todavía menores, más tacones, ropas justas que no nos dejan respirar, más tallas 34… Y puedo seguir por días hablando sobre eso…

La verdad es que por más que se piense que tenemos una amplia variedad de estilos a nuestra disposición, las elecciones que hacemos están dentro de marcos culturales que, así como las discriminaciones de género, son construidos teniendo en cuenta no el conforto y la movilidad, pero, entre otras cosas, el sex-appeal y la necesidad de contemplación de nuestras supuestas bellezas uniformadas.

"por la noche, rayos infrarrojos se disparan
puedes confundirme con la puta más cara
mírame a la cara
si tienes huevos ahora dispara
no soy quien en tu contra declara
no me importa lo que hagas o si estas majara
las calles oscuras por igual nos desamparan
todas llevamos una cara sea del Bershka o del Zara"

Y da igual la ropa o la moda que te pongas, si eres mujer es mucho probable que te toque a ti estar en riesgo de algo, por serlo…

¡Os deseo zapatos sin tacones para salir por las calles sin dolores!

Leda das Dores

La mujer en la sociedad española – Isabel Coixet

11 Mar

 

Isabel Coixet ha dirigido un documental montaje para Radio Televisión Española con el título “50 años de … La mujer: cosa de hombres”. Difundida en 2009, la película hace un montaje con lo que pasaba en la televisión española hace cincuenta años y lo asocia con los casos de violencia de género actuales. El foco está en las imágenes y representaciones de la mujer como persona no individualizada, como sujeto moldeado para servir y vivir como bien del marido, como esencialmente dotada de una capacidad para comprender las necesidades del lar y de los hijos y al mismo tiempo, actuar como muñecas de belleza incuestionable que se transforman en figuras estáticas, ejemplares vivos de la capacidad de acumular riquezas y bienes de un varón.

Para ver el documental pulsar:  http://www.rtve.es/television/20090817/isabel-coixet—50-anos-dela-mujer-cosa-hombres/289227.shtml

Son imágenes que remiten a un campo de actuación muy bien delimitado para las mujeres: espacio privado, tareas del hogar, tareas del cuidado (de tan reforzada y repetida la fórmula incluso rima!)

Luego vienen las imágenes de los concursos de belleza actuales mezclados con los de ayer (ayer, porque 70 años en la historia no son nada!) y, Oh! ¡¡¡Qué sorpresa!! no notamos muchas diferencias… Bueno, sí en el tipo de ropa y en los peinados, que cambian con el tiempo, pero no mucho en todo el resto: rostros sin otra expresión que no la felicidad extrema porque han sido reconocidas en sus comunidades, ciudades, países por tener en aquel momento, a duros costes, la belleza normativa igual a tantas otras, tan efímera y sin contenido y sin voz como las otras, sus iguales… Cuerpos trabajados en la hambruna, gestos trabajados en supuesta naturalidad femenina (¡naturalidad que nunca nos fue natural!), todo tan artificial! Artificial como  las bellezas basadas en botox, silicona y cirugías estéticas, métodos ahora tan utilizados para engañar el pasar del tiempo y el acumulo de historias entre las líneas de nuestras pieles…

¡Muchas arrugas de historia para nosotras!

Leda das Dores

Pelo malo, rebelde, dominio, control…¡No lo creo!

11 Mar

A mi me encanta mi pelo crespo, hoy en día. Pero, si os cuento lo que fue mi infancia y cómo he deseado tenerlos lisos hasta casi mis 18 años, escribiría un libro lleno de historias sobre bullying escolar, negación de mis orígenes, baja autoestima, dependencia total de productos químicos que pueden quemar mi cuero cabelludo, y algunas cositas malas más. ¡Y la importancia del ritual cuando por primera vez mi madre me ha dejado alisarlos! A los 12 años, con el pelo a hacer por primera vez movimientos cuando movía la cabeza, yo me sentía fuerte y decidida, capaz de conquistar el mundo, porque tenía un pelo que se movía con el aire. Y así me fui a la escuela, por primera vez sintiéndome tranquila porque nadie tenía razón para tirar de mi pelo ni insultarme con las tonterías de la niñez (que a los que las escuchan no les parece tontería!). Al encontrar mis dos mejores amigas (las dos blancas, pero sus pelos se habían olvidado de esa noble herencia y para que nadie se dese cuenta de ese fallo en la genética y en la historia, los alisaban todos los días) me hicieron volver a mi lugar de poseedora de una anormalidad estética: mi pelo tenía un volumen fuera del normal para ellas y el primero comentario que hicieron fue que yo debería coger el pelo porque ya se podía ver la rebeldía. Eso me arrasó. Me cogí el cabello y nos fuimos a clase. Desde ese momento, pasé por varios peinados, cortes, alisados, relajados, y la rebeldía siempre ahí a me molestar, a acabar con mi paciencia. Y entonces leí un artículo de Bell Hooks que habla precisamente sobre cabellos de mujeres negras y su rebeldía, y sobre las imágenes que tenemos de que es belleza en nuestros cabellos. En una asociación con la historia del movimiento negro en EEUU, ella habla sobre como ese auto odio al cabello no procesado o el control y total obsesión con los alisados representan los lugares sociales que ocupamos en las esferas de la vida y contribuyen para que las generaciones siguientes se alimenten de los mismos padrones estéticos, del auto odio, del control excesivo sobre sus cuerpos y cabellos naturales. Hay dos documentales interesantes sobre ese aspecto tan importante en la vida de mujeres que comparten de la incomodidad al escuchar pelo bueno o pelo malo.

El primero es de un español, Miguel Parra, y habla sobre la fijación de mujeres dominicanas en tener el pelo liso, indicando que de alguna manera eso está relacionado con una construcción de una auto imagen que pasa por una publicidad que no ve a las mujeres negras de cabellos naturales como bellas y también por una historia muy fuerte de disociación de la imagen de las dominicanas en relación a las haitianas, que cómo menos mestizos poseen más visibles los rasgos de sus orígenes (Os acordáis de como Haití consiguió la Independencia, ¿verdad? Único país en independizarse por las manos de esclavos y esclavas).

 

 

El otro (está en inglés) es de un comediante estadunidense Chris Rock, que ha empezado el proyecto del documental porque su hija de tres años le había preguntado, después de un día supongo duro en la escuela, porque no tenía el pelo bueno.

 

¿Podéis imaginaros lo duro que puede ser tener que responder a eso? Y por más que le digas que no existe eso de bueno y malo cabello, si después la niña mira la tele y sólo encuentra a mujeres de pelo liso, blancas, delgadas y publicidad de productos para alisar, domar, dominar, controlar, ¿qué pasa? Bueno, yo lo sé. Son años hasta hallarse en el medio de cremas y productos y aceptar la belleza de un cabello con ganas de hacer lo que quiera, despertase con el pelo a los hombros un día y en otro a la orejas, porque se enreda cuando quiere y creer que eso es lo que le hace tan bonito… Y toda vez que me encuentro delante de una niña con el pelo rizado, que me mira raro al alto de la cabeza (generalmente sus madres llevan el pelo alisado), hago mi mejor pose porque pienso que puede que mi imagen se quede en su cabeza y me parece que eso ya es un buen comienzo.

¡Muchos rizos para vosotr@s!

Leda das Dores

Ah, y para las que queréis leer el texto tan inspirador de Bell Hooks:  http://www.criterios.es/pdf/hooksalisando.pdf

¡Hoy me siento bella!

11 Mar

¿Tú te sientes bella hoy? ¿Y ayer, como estabas? ¿Y mañana, como vas a estar?

¿Por qué eso puede cambiar tanto? ¿Y qué es la belleza? ¿Y qué significa la belleza para nosotras mujeres?

Ufff….Mogollón de preguntas, ¿verdad?

Os cuento que tengo días y días… A veces me siento una Afrodita, de tan guapa, y a veces sólo bonita, a veces simple, a veces nada, a veces con rabia por no tener la piel perfecta, el cuerpo perfecto, el pelo perfecto…

El rollo es que, en un primer momento, la mirada que me juzga y que me dice guapa, bonita, simple, o fea es la mía misma, pero para nada esa mirada de juzgado estético es solo mía. Y más, para mi mayor cabreo, ¡es de todos y todas que me miran, la construimos todas y todos juntos!

Al mirar la gente en la calle, cada una y cada uno puede identificar aquellas y aquellos que nos caen mejor… No que salgamos por ahí voluntariamente a etiquetar a la gente, los edificios, las calles, las ropas, los escaparates, y todo al nuestro alrededor en bonito y feo, es más un proceso involuntario por lo cual construimos algo como agradable por la experiencia que tenemos cuando percibimos la cosa o la persona!

Pero, como todo en la vida, hay medidas y pesos distintos para sujetos y sujetas distintas. Las alteraciones estéticas corporales con simbología ritualística y funciones definidas existen desde hace mucho; la moda también existe desde hace mucho, viene actuando como marcador manifiesto de los lugares sociales que una y otro ocupan. ¿Es la belleza una construcción de la opresión machista? Sin duda, no son los hombres los que llevan los tacones… Ni las minifaldas en el frío. Ni las ropas justas que no dejan respirar. Tampoco son la mayoría en las mesas de cirugías estéticas. Ni los que se ponen productos químicos en el pelo para que se quede de una manera u otra. Ni los que  pierden años de vida al echarse parabenes en la piel para parecer más jóvenes o más suaves. Ni los que pierden el empleo en la tele por no parecieren tan jóvenes. Ni los que llevan piropos por las calles. Ni los que llevan en sus cuerpos las marcas más expresivas de una cultura o sociedad, sea del culto a la juventud (ver frentes y labios con botox), sea del culto a la delgadez (ver anorexia, bulimia, top models), sea del culto a una nacionalidad, (googlear brazilian), sea de lo que sea.

Una cosa es cierta en todo ese lío, los padrones de belleza son cambiantes, pero tardan muchísimo en cambiar… ¡Así como todos los valores y sentimientos en nuestras sociedades occidentales mediatizadas! Pero que tarden mucho, no quiere decir que no les cuestionaremos, y si es del cuerpo que emanan los significados de nuestra existencia individual y colectiva, nos vendría bien contestar el dominio del dolor y de la opresión en el mundo de la belleza, o por lo menos nombrarlo y adoptar conscientemente una postura de bellezas menos efímeras y más diversas.

¡Os deseo muchas bellezas!

Leda das Dores

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