“Lo que hace con las manos, lo borra con los pies”

11 Mar

Y ahí estaba yo, hablando de los estereotipos de género, comentando de qué manera hombres y mujeres nos vemos limitados en derechos por las desigualdades de género. Le contaba a mi público cómo frases como: “los niños no lloran” “las mujeres no se ubican geográficamente” “los hombres no saben cuidar” “las mujeres no son buenas con las matemáticas”,“los hombres son valientes, fuertes y no le temen a nada”, etc. se han traducido en desigualdades en el ámbito económico, político y hasta médico. Les decía que según la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer (Colombia) en el 2010, la tasa de desempleo nacional fue 11,8, igual al año anterior; siendo 9,0% en los hombres, y 15,6% en las mujeres, y que por tanto las mujeres han sido  más afectadas por el desempleo que los hombres; y que a 2011 sólo hubo 107 mujeres alcaldesas de un total de 1100 alcaldías a nivel nacional; y que  51.092 mujeres fueron violentadas por su pareja.

Y estando allí me sentía orgullosa, me parecía increíble que me invitaran a hablar de género en un seminario sobre conflicto y paz, y me parecía aún más increíble escuchar a estudiantes que pertenecían a semilleros de investigación sobre género y orientaciones sexuales, hablar sobre sobre equidad, sobre la importancia de la tolerancia y el respeto por la diferencia, y sobre los derechos vulnerados a muchas mujeres campesinas. Salí del auditorio sintiéndome la mujer maravilla, sintiendo que como dice mi amiga LASIEMPREVIVA “se hizo por fin un poco de justicia en el mundo”, al fin y al cabo empezar a nombrar las cosas, es reconocer su existencia, y eso se había hecho en el discurso de las estudiantes y en el mio: visibilizar la desigualdad nombrándola.

Bajé las escaleras y llegué a la sala de profesores y para mi sorpresa y desilusión, no pasó ni media hora desde mi intervención en el auditorio, para que escuchará de la boca de un profesor: “los hombres son los que mandan”. Inmediatamente dos profesoras sentadas a su lado lo voltearon a ver, pero aún más sorprendentemente resultaron diciendo entre risas: “si tienes razón”. En ese momento mi sangre hirvió, caí al infierno y no pude más que decir: “Qué lástima que no fueron al debate sobre género en el segundo piso”. Sólo me miraron sorprendidas por mi tono de voz y mis palabras, tal vez no se esperaban nada.

estereotipo

Toda esta situación me hizo pensar profundamente en varios aspectos que seguramente también habrán pasado por sus mentes:

1) ¿Cómo mientras unas y unos hacemos esfuerzos por la igualdad, otros no hacen el más mínimo esfuerzo y de hecho legitiman la desigualdad y los estereotipos sexistas?

2) ¿Cómo algunas mujeres permiten burlas, insultos y “chistes” sobre si mismas?  (Espero ampliar esta cuestión más ampliamente en otra entrada)

3) ¿Cómo desde la misma educación se están promoviendo valores sexistas, estereotipos y desigualdades de género?

Por supuesto que mi primer pensamiento, y que da título a esta entrada es “Lo que hace con las manos, lo borra con los pies”, refiriéndome a la sociedad en su conjunto; mientras unos y unas hacen paz, otros y otras hacen guerra; mientras unas y unos luchan por los derechos; otros y otras los ultrajan, etc. ¡¡¡¿Cómo es posible que en simultáneo unos y unas luchen por algo mientras otros y otras lo borran con sus ideas y acciones?!!!

mafalda

 

 Por supuesto la situación es preocupante, pero lo es más si se trata de una Facultad de Psicología, donde formamos personas para tratar, apoyar, guiar y estudiar a otras personas. Sin embargo, como todo en la vida, puedes decidir si creer o no creer, si dejarte afectar o no, y en este caso, creer si los y las demás borran con malas acciones y decisiones lo que otros y otras han hecho con mucho esfuerzo. Así, que puede que hoy haya amanecido optimista, pero decidí no creer en que los o las demás borran mis buenas acciones.
Decidí creer que mis acciones tendrán mayor efecto a largo plazo, como una especie de efecto mariposa, y que lo que yo cambie generará cambios en las demás personas y en el mundo. Las feministas vivimos días difíciles, no sólo por el alto grado de desigualdad que vemos en nuestro entorno, sino por la alta carga de frustración traída precisamente por la idea “lo que hace con las manos, lo borra con los pies”; pienso que la frustración acompañada de coraje puede motivar a la acción, pero muchas veces los costos mentales y físicos de esto son altos, y más cuando este estado emocional es constante. Sé que en muchos, o en la mayoría de los casos, no podré detener los comentarios sexistas; y sé que no podré evitar ponerme de mal genio, frustrarme y querer “bajarme del mundo”; pero quiero quedarme con el efecto mariposa.
el-efecto-mariposa
Quiero creer que agitando mis alas, haré una tormenta aquí o en cualquier lugar del mundo. Quiero creer que somos varias mariposas agitando las alas lo más que podemos y quiero creer en lo que alguna vez me dijo mi profesor de psicología política: “Si estudias psicología debes creer en que el cambio es posible”. Espero que ese cambio implique avance hacia la igualdad de oportunidades y derechos, y en últimas hacia la libertad individual y social. Hoy sueno hippie, y seguro habrá muchas y muchos que me critiquen y odien que hable de cosas buenas y bonitas, viendo “el mundo como está”; de hecho en otras circunstancias o momentos de mi vida, sería yo la que criticaría mi postura; pero como ya lo dije, de algo bueno tendrá que salir algo bueno.
He seguido escuchando comentarios como los que les comenté al principio del texto, de hecho, todos los días los escucho. Hasta tengo ganas de hacer un conteo diario, pero no sé si mostrando el sexismo en todos lados, contribuya al cambio, o sólo a la frustración. Seguiré denunciando y reconozco su importancia, de hecho en este blog ya hemos denunciado y seguiremos denunciando las desigualdades de género; pero quiero hacer el esfuerzo por visibilizar al tiempo lo que se está haciendo de bueno para contrarrestarlo. Esta es una promesa para conmigo y para todas y todos las y los que a veces creemos que sólo habrá tormenta, les seguiré contando cómo avanzo en este sentido.
Con cariño,
Amarga
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4 comentarios to ““Lo que hace con las manos, lo borra con los pies””

  1. tsrr marzo 11, 2014 a 3:53 pm #

    Excelente entrada Amarga!

    Me gustaría compartir en este sentido unas palabras de Alda Facio “Hoy, veinticinco años después de que descubrí el feminismo, me sigo definiendo como feminista. Amo esta teoría, esta práctica y este movimiento que ha podido cuestionar al reino de los padres. Y, aunque mi vida como feminista no ha sido fácil –los patriarcas me han castigado mucho- nunca, ni por un segundo, he querido no haber encontrado los lentes del género. Sigo siendo, como todas las mujeres, una persona discriminada e infravalorada en esta sociedad, pero al menos sé por qué y estoy luchando para cambiarlo”.

    • Amarga marzo 11, 2014 a 7:12 pm #

      Gracias LASIEMPREVIVA,

      Como siempre tus aportes son excelentes. Las palabras de Alda Facio me caen como anillo al dedo, me inspira y me anima.

  2. Alisson marzo 11, 2014 a 4:22 pm #

    Me gusta mucha leer su blog ha contribuido a mi toma de conciencia. Asimilo cada situación de mi vida cotidiana y me doy cuenta de la desigualdad que vivimos nosotras las mujeres en todos los ámbitos: social, político, económico y cultural.

    • Amarga marzo 11, 2014 a 7:14 pm #

      Alisson,

      Muchas gracias por leernos, me alegra que juntas tomemos conciencia sobre las desigualdades que vivimos. Un abrazo

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